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  /  Archivos   /  Adrian, el violinista

Adrian Anantawan es un joven canadiense que ha superado la barrera de los prejuicios y dificultades, el nos demuestra que el no puedo no existe, pues si deseas algo tienes que luchar para conseguirlo, sin importar lo utópico que parezca, lo duro que resulte, si sigues tus deseos inevitablemente llegarás a donde deseas.

Adrian Anantawan nació sin la mano derecha, desde pequeño supo que deseaba para su vida, quería ser un gran violinista, empezó a aprender a tocar este hermoso instrumento a los nueve años y al poco tiempo logró convertirse en uno de los miembros más jóvenes de la Joven Orquesta Nacional de Canadá.

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Anantawan, es un joven violinista reconocido mundialmente. Se ha presentado en la Casa Blanca y en los Juegos Olímpicos de Invierno en Vancouver y ante personajes como el papa Juan Pablo II, Christopher Reeve y, hace poco, el Dalai Lama, durante un recital privado en la universidad MIT. Anantawan tocó una pieza de Bach y al finalizar, el líder del Tíbet se le acercó, “Colocó sus manos junto a las mías y nuestras frentes se tocaron por unos seis o siete segundos”, dijo Anantawan. “Y allí me encuentro pensando: ‘Por Dios, ¿adónde me han llevado este instrumento y esta música?’. Me siento enormemente bendecido de haber vivido experiencias como aquella”, agregó.

Anantawan tiene un muñón atrofiado, una discapacidad que lo acompaña desde que nació. Los médicos creen que el cordón umbilical se enredó alrededor de su mano en el útero, cortando la circulación de la sangre y evitando que se desarrollara correctamente. Para compensar, utiliza una simple prótesis con la que sostiene el arco de su violín.
En los últimos años, Anantawan ha dedicado sus esfuerzos al desarrollo de tecnología adaptada para ayudar a jóvenes músicos a superar distintos tipos de discapacidades. Impulsándolos a crear música, cree que esta tecnología, que varía desde simples prótesis hasta sofisticados programas informáticos, puede ayudar a “revelar la humanidad interna” de jóvenes discapacitados que no logran expresarse de otra forma.
“La accesibilidad no es caridad”, dijo Adrian en una charla TED en Boston hace unos meses. “Es una de las formas para que los niños descubran este mundo y también tengan la posibilidad de crear otros”, señaló.

via Discapacidad y superación el violinista de una mano.

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